Me reflejo en tus ojos
soy lo que tu ves de mi
ni siquiera...
soy lo que queda de mi en tu mirada.
Destino licuado de mi.
Ser ángel.
Guardarme, guardarte.
Me contaron que te escriba
inexistente
yo solo necesito
escribirme y describirme
para tener forma,
para ser peso.
Debo confesarte un secreto
parecía perfecta...no lo soy.
Hoy quiero perdonarme.
Quién al mirarme me ve?
Estoy harta de fingirme...
1.6.06
18.5.06
12.4.06
entre lo objetivo y mi corazón
te has parado,
[en medio],
atravesándome.
no hay letra ni risa
te lo llevas
a rastras
de mi pelo
tirando
pesando
si giras mi rojo entre tus dedos
convertirás en realidad lo que escuece dentro.
sangraré
así quizá ya no opines que exagero…
te has acostumbrado tanto a irte que ya no sabes que estás.
te has parado,
[en medio],
atravesándome.
no hay letra ni risa
te lo llevas
a rastras
de mi pelo
tirando
pesando
si giras mi rojo entre tus dedos
convertirás en realidad lo que escuece dentro.
sangraré
así quizá ya no opines que exagero…
te has acostumbrado tanto a irte que ya no sabes que estás.
30.3.06
Hotel*
Teléfono mudo
piel estéril
viaje a ningún lado
sin sentido sintiente
doliente
soledad muda que estando ahí…
dice.
(*por favor, rescátame)
piel estéril
viaje a ningún lado
sin sentido sintiente
doliente
soledad muda que estando ahí…
dice.
(*por favor, rescátame)
26.2.06
In-presiones
I
El suave cuelga su mirada de la cima más alta, tiene pinzas en los párpados para no seguir el impulso de entornar la mirada.
El suave cuando sonríe hace fuerza hacia adentro para que lo que rodea su boca no se impregne de la mueca.
Es suave, muy suave, pero por dentro tiene una aridez que contradice su mano.
II
Suena a clemencia con más glamour, con un acento que da ganas de morder, como un croissant encendido de sus ojos verdes. Verde Marseille, con su nombre verde pour la vie, uno quiere arrastrarse por su blanca mejilla francesa, escuchar Bretón...de su lengua.
III
Extravío, extravío de tiempo.
Tiempo, tiempo que uno guarda en un sitio
y luego?
dónde se ha metido?
IV
condiméntame
aniquila mi miedo.
El suave cuelga su mirada de la cima más alta, tiene pinzas en los párpados para no seguir el impulso de entornar la mirada.
El suave cuando sonríe hace fuerza hacia adentro para que lo que rodea su boca no se impregne de la mueca.
Es suave, muy suave, pero por dentro tiene una aridez que contradice su mano.
II
Suena a clemencia con más glamour, con un acento que da ganas de morder, como un croissant encendido de sus ojos verdes. Verde Marseille, con su nombre verde pour la vie, uno quiere arrastrarse por su blanca mejilla francesa, escuchar Bretón...de su lengua.
III
Extravío, extravío de tiempo.
Tiempo, tiempo que uno guarda en un sitio
y luego?
dónde se ha metido?
IV
condiméntame
aniquila mi miedo.
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